Archivo de la categoría: Torre Rosa Viajera

TORRE ROSA VIAJERA

Trasteando en casa

TORRE ROSA VIAJERAComprando material para casa encontré esta tienda que me encanta «montessoriparatodos» y navegando en su blog me enteré de la Torre rosa viajera.
Me gustó muchísimo la idea y era una buena oportunidad de poder conocer la torre sin comprarla antes.
La conocía de haber hecho el curso con Celine, pero yo quería saber si les iba a gustar y también si iba a caber en mi casa. Así que me apunté y el otro día recibí un correo avisando de su llegada.
El paquete viene con un manual de instrucciones, la torre rosa,  plantillas, la base, una alfombra, un antifaz y cubos pequeños blancos.  Como veis no falta nada.
Seguí su consejo y primero probé yo la torre rosa.  Saqué cada cubo, lo toqué, me tomé mi tiempo para sentirlo, probé a montarla de todas las maneras que se me ocurrieron y después dejé preparado todo para cuando las niñas vinieran a casa.
TORRE ROSA VIAJERA - MONTESSORI PARA TODOS - TRASTEANDO EN CASACuando regresaron por la tarde hicieron la rutina de siempre, sin darse cuenta de un nuevo elemento de nuestro salón.
La cara de ellas cuando vieron la mesa fue la misma que la mañana de Navidad al descubrir los regalos.
La peque fue la primera en probar, sacó los cubos con mucho cuidado de la caja.  Los dispuso sobre la mesa.  Preparó una alfombra grande en el suelo y después puso la alfombra que venía con la torre.
Entre las dos trasladaron los cubos a la alfombra.  Con calma se sentaron y sintieron cada cubo.
La montaron entre las dos, (no les dije nada pero se habían olvidado de sacar un cubo de la caja).
Probaron de varias maneras.
Luego  tocó el turno a las plantillas.
Al colocar cada cubo en su plantilla correspondiente se dieron cuenta que faltaba uno. Contaron los cubos «mamá hay nueve cubos», contaron las plantillas «mamá hay diez» y me dijeron «falta un cubo».   Fueron a la caja y allí estaba.
– Ahora vamos a intentarlo otra vez pero con todos los cubos.
TORRE ROSA VIAJERA - MONTESSORI PARA TODOS - TRASTEANDO EN CASA
Y así estuvieron toda la tarde probando a montarla una y otra vez, a colocar los cubos encima de las plantillas correspondientes, a hacer la pagada,  a montarla con los ojos cerrados, y a veces estaban simplemente con un cubo en la mano tocándolo con los ojos cerrados durante un buen rato.
Está siendo una experiencia muy positiva.  Nos gusta mucho este material.  Están encantadas.  Desde luego va a ser nuestra siguiente adquisición.
Gracias a montessoriparatodos por darnos esta oportunidad

 

Trasteando en casa

 

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Sara – Torre rosa viajera – (Alcorcón)

Sara nos pidió la torre rosa viajera para su pequeña. Os dejamos sus impresiones.

A Irene le hizo mucha ilusión la torre viajera. Primero le dije que lo hacia yo y luego ella y tuvo paciencia de ver como lo hacia (ella es muy impaciente) y luego lo hacía encantada incluso repitiendo lo que yo habia dicho yo. Le gustó mucho hacer la escalera, luego jugaba con sus muñecos que subian y bajaban.

También se concentró mucho cuando habia que poner las tarjetas entre cubo y cubo. No hicimos el ejercicio con los dados blancos pequeños, no nos dio tiempo 🙁 nos hubiera gustado poderla tener más tiempo para disfrutarla más.

Lo que no conseguí que ella jugará por que sí a la torre por que siempre queria que lo hiciera yo primero y luego ella 🙂

Muchas gracias por la oportunidad.

Sara (Alcorcón)

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Ester y Badabadum – torre rosa viajera

Ester (Badabadum)  vive en Valencia.Nos pidió la Torre Rosa Viajera para disfrutarla con su pequeño.

La torre rosa nos llegó un viernes por la mañana, ¡qué ilusión! Por la noche, cuando se durmió mi peque (duerme con nosotros) me fui a su habitación y la saqué de su cajita. Leí el dossier con las instrucciones, la monté, la observé, jugué un rato con las piezas y luego la recogí y dejé la mantita en el suelo preparada para la mañana siguiente. Mi hijo se despierta siempre muy enérgico, con unas ganas locas de jugar, así que me fui a la cama pensando en la mañana siguiente. “¿qué hará cuando la descubra? ¿cómo reaccionará?.”

Ya es sábado por la mañana!!! Lo primerito que hace al despertar es tomar su ración de teta y luego bajarse de la cama y corretear por todas partes buscando diversión. Así que me fui a su habitación y le invité a seguirme. “OOooooohhhh!!!” dijo cuando vió la mantita en el suelo. “Mamá aiiiiinnnnn” me decía señalándola. Le invité a sentarse y le dije “Mira lo que hay aquí”. Saqué la cajita y una a una fui sacando las piezas con ambas manos mientras las sopesaba, las acariciaba y las iba dejando sobre la manta. Él cada vez se iba emocionando más y se señalaba con el dedo diciéndome con gestos que quería coger los cubos. Con gestos le invité a observarme y le dije que luego sería su turno, y empecé montar la torre. Cuando había puesto la tercera pieza él señaló con emoción el cubito pequeñito, así que usé la pieza de control para verificar que montaba bien la torre y que viera su utilidad. No pudo resistirse!! Se abalanzó sobre la pieza pequeña, la cogió y se entusiasmó un montón!!! ¡Qué pequeñita!.

La colocó aquí y allá y decidió que era su turno de tocarlo todo, de desmontar la torre y conseguir su objetivo: el cubo grande!!! “Buaaaaaaahhhhh!!!” exclamaba mientras lo cogía entre sus manitas. Hacía gestos que decían que era muuuuuy grande y que pesaba un montón!!!

Luego ya vino el momento divertido-caótico de la revolución: piezas a un lado y a otro, esto aquí y allá, la caja, la caja (quería guardar las piezas). Saqué las láminas y le mostré que podíamos hacer una pagoda, pero él lo que quería era guardar las piezas en la caja. Así que le dejé hacer.

Cogió las láminas y las juntó todas, luego las piezas y las empezó a meter en la caja, pero no conseguía que le cupieran bien. “Mmmmm esto no me cuadra” imagino que pensaba, y optó por abandonar la torre, sus piezas y su caja y jugar con un trenecito J

Yo monté la torre y la dejé en su habitación. Los días posteriores no le hizo mucho caso. Pasaba por su lado, la miraba y cruzaba al otro lado de la habitación evitando pisar la mantita (imagino que para que no se desmontara la torre…).

El cuarto o quinto día (no recuerdo bien) estaba su padre con él, y mi hijo le enseñó a usar la pieza de control. La ponía en cada escalón y le enseñaba que cabía muy bien. Después procedió a desarmar la torre y a hurgar en los cajones, el armario y su baúl de juguetes.

He de deciros que mi hijo tiene 21 meses y es un nano muy activo e impulsivo. No sé si el factor de la edad tuvo que ver en su reacción con la torre. Le llamó la atención, le gustó toquitearla, pero creo que no supo muy bien qué hacer con ella o no le encontró la utilidad que a él le pudiera interesar. Le gusta mucho guardar las cosas (es muy “aseao”) así que ponerla en su sitio era importante para él.

Yo sinceramente tampoco he dispuesto del tiempo que me hubiera gustado para estar con él y con la torre a la vez, pero he de decir que me parece un material muy interesante para trabajar y jugar, adult@s y niñ@s.

Gracias a Montessoriparatodos por darnos la oportunidad de conocer la torre, por la cercanía y los consejos.

MPT: La torre se recomienda a partir de los dos años, dos años y medio, si bien, no olvidemos, cada niño es único.

Es importante realizar las distintas presentaciones del material en varios días, no en el mismo.

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Estefanía y sus niñas (Torre rosa viajera)

Os dejamos las impresiones de Estefanía de Educaencolores, que pidió nuestra torre viajera para sus tres niñas:

 

Al llegar la torre me empapé bien de las instrucciones, comprobé todos los elementos y dejé el material preparado para cuando llegaran las niñas. Como podéis suponer, tres niñas y una torre rosa, ¡es una combinación perfecta!

Primero hice el montaje para la pequeña, de 3 años y medio. El resultado a la primera no fue ni mucho menos perfecto. Ella vio cómo yo lo hacía, y luego repitió el montaje como quiso. No le dije nada, y al cabo de
un rato volví a montarla. Esta vez sí que las montó en el orden correcto, aunque no acertara a colocarlas en una línea perfecta. Tampoco cogía los cubos con dos manos, pese a que yo lo hice en cada montaje.

Con las mayores (de 5 y 7 años) el ejercicio fue realizar la torre con los ojos
cerrados y montar la pagoda.
Las cuatro lo pasamos muy bien, y nos dio mucha pena despedirnos de la torre. Ahora esperamos que muchos más la puedan disfrutar. Muchísimas gracias a Montessoriparatodos por darnos la oportunidad de tenerla en casa
por unos días”

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Vanesa y Nerea (Valorar para educar – Torre rosa viajera)

Vanesa vive en Valencia, y nos pidió la torre para su pequeña Nerea. Ahora somos compañeras de cole y estoy segura que en breve haremos grandes cosas juntas. Aprovecho para invitaros a pasar por su blog y facebook, desde donde cada día, nos alimenta con valores para educar.

«La tan esperada torre rosa llegó a casa el viernes 31 de agosto. Nada más cerrar la puerta corrimos papá, mamá y Nerea a abrir la caja para poder curiosear la torre. Ese mismo día salíamos de viaje hacia el pueblo, así que decidimos jugar y probar un poco antes de partir.

Nerea estaba muy emocionada, pues en cuanto vió los cubos dijo que quería hacer construcciones, eso si a su manera. Le enseñamos algunas de las fotos que aparecían en el libro para que viera algunas maneras posibles de hacerla. Y así parece que se convenció un poco, porque quería hacerlo también.

Nuestro primer reto fue colocarla en vertical, así que en un principio empezamos a poner un cubo cada uno (papá, mamá y Nerea). Guardábamos nuestro turno, y cuando le llegaba a ella comentaba “Ahora me toca a mi, a ver a ver cual es más pequeño”, jejeje lo que nos oía decir en alto. Lo pilló pronto.

Después de vernos hacerla a nosotros, en horizontal y formando una escalera formó la torre en varias ocasiones ella sola, se le veía muy concentrada. Y con el tema de las plantillas que habían en la caja ponía y quitaba cada cubo, y murmureaba “Aquí va, aquí no va”. El primer cubo que le llamaba la atención, fue sin duda el más pequeño. Ese no fallaba. Jejeje.

Papá y mamá jugamos con ella, pero con los ojos cerrados. ¡Toda una experiencia! Para el que la hace, como para el que observa.

Gracias por la experiencia, la semana que viene Nerea comenzará su andadura escolar en la escuela Montessori, aquí en Valencia, así que nos habéis permitido hacer un previo en casa para que este más motivada e ilusionada por seguir y descubrir materiales nuevos allí.»

Torre rosa viajera
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